Esta es mi historia: Agustin Acosta

04 de enero de 2019
Agustin Acosta

Después de trabajar todo el día, Agustín Acosta, de 40 años, estaba en su casa cuando comenzó a sudar frío, no podía moverse y comenzó a sentir dolor en el pecho. Llamó a su esposa, quien llamó al 9-1-1. En media hora, estaba en manos del cardiólogo Luis Padula, MD, y el equipo de South Texas Health System Heart.

"Nunca pensé que podía pasarme a mí. No le prestaba atención", dice Acosta. "Debería haber visto las señales. Pensé que me iba a morir. Gracias a Dios todavía estoy aquí. Cuando llegué al hospital, los médicos y enfermeros me estaban esperando. Estaba asustado porque se movían muy rápido, haciendo lo posible por salvarme", dice.

Un procedimiento con tiempo puerta-balón récord

El Dr. Padula dice que Acosta llegó al hospital cursando un ataque cardíaco. "Llevamos al Sr. Acosta a la sala de cateterismo cardíaco para hacerle un angiograma de diagnóstico. Esto nos permitió identificar cuál de las tres arterias estaba obstruida y de inmediato realizamos una angioplastia con balón para abrir el bloqueo y recuperar el flujo sanguíneo", dice. Como resultado de sus esfuerzos, el equipo completó el procedimiento en 16 minutos, tiempo récord para el hospital.

El Dr. Padula explica que, como equipo, su trabajo debe estar sincronizado. "Cada integrante del equipo sabe lo que debe hacer", dice. "Analizo cada caso cuando terminamos para ver si hay algo que pudimos haber hecho para reducir el tiempo que nos llevó. Los tiempos puerta-globo cortos implican la posibilidad de salvar más vidas, y una mejor calidad de vida después del ataque cardíaco. Es una diferencia fundamental".

Al día siguiente, Acosta compartió sus consejos acerca como sobreviviente a un ataque cardíaco. "Las personas deben conocer los signos y síntomas de un ataque cardíaco. Me sucedió y luego todo ocurrió tan rápido. Me siento muy agradecido de todo lo que los médicos y enfermeros hicieron para salvarme".