Una mirada interna a la epilepsia pediátrica

12 de diciembre de 2017
Una mirada interna a la epilepsia pediátrica

La epilepsia se caracteriza comúnmente por las convulsiones, que pueden implicar convulsiones o movimientos de sacudidas involuntarias de una parte del cuerpo, como una pierna o un brazo, o mareos, hormigueo o incluso pérdida de conciencia. ¿Pero sabía que las convulsiones en los niños se manifiestan de manera diferente que en los adultos? El neurólogo pediátrico Fares Kokash, MD, dice que los síntomas en los niños pueden ser silenciosos. "En los niños, las convulsiones no siempre son evidentes", cuenta. "Un ejemplo es un episodio de mirada fija. Si nota que su hijo tiene la mirada fija mucho tiempo, es posible que necesite una evaluación". Otros síntomas que pueden requerir una investigación incluyen chasquido de labios o episodios de risas sin razón.

Diagnóstico de la epilepsia pediátrica

Fares Kokash, MD

El Dr. Kokash dice que se realizan varias pruebas para determinar si el niño tiene epilepsia y, de ser así, qué tipo tiene. La primera es un electroencefalograma (EEG) que verifica las ondas y la electricidad del cerebro. Luego, una IRM del cerebro puede determinar si existen lesiones cerebrales. "A veces encontramos un tumor que está causando las convulsiones", dice el Dr. Kokash. "Pero la epilepsia también puede ser causada por una lesión cerebral de nacimiento, una infección que dejó una cicatriz, exposición a ambientes tóxicos o ciertos medicamentos. En aproximadamente un 60 por ciento de nuestros casos, no podemos encontrar evidencia de una razón subyacente de las convulsiones".

Opciones de tratamiento

Existen varios tipos de opciones de tratamiento, pero no todos responden de la misma manera. "Hay medicamentos disponibles, así como una dieta cetogénica, que es muy estricta y requiere la supervisión de un nutricionista. La cirugía también puede ser una opción si existe una lesión cerebral que no responde a la medicación", dice el Dr. Kokash. Explica que también existe una nueva tecnología que le gustaría implementar en el área. Es un dispositivo tipo marcapasos que se implanta y se envuelve alrededor del nervio vago, a fin de suprimir las convulsiones".

Cuando las convulsiones no son a causa de la epilepsia

Uno de los tipos de convulsiones más común se conoce como convulsión febril. Es causada por un aumento rápido en la temperatura del cuerpo cuando el niño tiene fiebre. Por lo general ocurre entre los seis meses y los cinco años de edad. "Una convulsión febril puede ser peligrosa, pero no se considera epilepsia ni tampoco aumenta el riesgo de epilepsia", dice el Dr. Kokash. "Si su hijo tuvo una convulsión febril, es probable que tenga otra. En este caso, la mejor manera de prevenir una convulsión es tratar la fiebre con acetaminofeno o ibuprofeno antes de que la temperatura comience a aumentar muy rápido".

Precauciones para niños con epilepsia

  • Nunca nade sin compañía
  • No tome un baño, solo una ducha
  • Siempre use casco para andar en bicicleta
  • No escale, se podría caer si tiene una convulsión

Si su hijo tiene una convulsión:

  • Manténgalo hacia un lado para impedir la aspiración
  • Quite la ropa apretada
  • Aleje los muebles y retire las obstrucciones
  • Si tiene medicamentos de rescate, úselos si la convulsión dura más de cuatro minutos. Si no tiene medicamentos de rescate, llame al 9-1-1.
  • No se debe dejar que la convulsión dure más de cinco minutos. Cuanto más dure la convulsión, más posibilidades hay de daño cerebral.